Cómo perder el miedo al dentista

El miedo al dentista es una reacción normal a los estímulos amenazantes en la consulta del dentista. De hecho, entre un 9% y un 20% de la población evita ir al dentista por ansiedad o miedo. Afecta sobre todo a jóvenes, siendo más habitual entre personas de menos de 40 años

Miedo y ansiedad

La fobia y la ansiedad son diferentes en este caso. La fobia al dentista es un problema muy serio que puede causar ataques de pánico. Las personas con esta fobia son conscientes de que su miedo es irracional pero son incapaces de evitarlo. Estas personas solo van al dentista cuando el dolor ya es insoportable.

Algunos síntomas son los siguientes:

  • Problemas para dormir la noche previa a la cita
  • Nervios que aumentan progresivamente en la sala de espera
  • Encontrarse mal -mental y físicamente- al pensar en el dentista
  • Dificultad para respirar durante la consulta
  • Aumento de las pulsaciones de corazón
  • Mareos e incluso desmayos
  • Sudoración abundante repentina

Miedos y ansiedades más comunes

Los miedos más comunes son:

  1. Dolor: Normalmente el miedo proviene de la primera consulta al dentista durante la infancia. Una mala experiencia que por miedo a que se repita, hace que el paciente siga traumatizado hasta la edad adulta.
  2. Inyecciones: Muchos pacientes tienen miedo a las agujas, pero hay otros que sufren porque creen que la inyección no va a funcionar o que la dosis de anestesia no es la suficiente.
  3. Efectos secundarios de la anestesia: Es miedo a no sentir parte del rostro hasta que se pase el efecto de la anestesia, a mareos o a nauseas.
  4. Vergüenza: Esta aumenta cuándo ha pasado mucho tiempo desde la última consulta. La provoca el mal estado de la dentadura o el olor.

El círculo vicioso

Fobia al dentista

Evitar el dentista toda la vida no es una posibilidad. Los dientes inflamados pueden tener consecuencias fatales más allá del dolor. La acumulación de bacterias en los dientes pueden llegar hasta el hueso maxilofacial y deteriorarlo. A través de la sangre estas bacterias podrían llegar a todo el cuerpo y provocar infecciones muy graves, e incluso diabetes, infartos y derrames cerebrales.

Además de los problemas físicos, también puede generar problemas sociales. Los dientes dañados e infectados pueden empeorar la autoestima y provocar un mal olor bucal que afecte a las relaciones interpersonales.

Qué puede hacer el dentista

1. Distracción:  Cada vez más dentistas tienen una formación adicional como psicoterapeutas. Conocen muchas técnicas para tranquilizar al paciente. La más eficaz es la distracción. Poniendo música de fondo durante la intervención ayuda a que el paciente se concentre en algo que no sea el dolor. Como los nervios sueles empezar ya antes de la consulta, es recomendable ofrecer revistas o poner una televisión o unos altavoces en la sala de espera.

2. Información: Según un estudio de la Universidad de Witten, un 69% de los encuestados aseguraba que su miedo provenía del desconocimiento del procedimiento. Por este motivo, los dentistas podrían dar una breve explicación de lo que van a hacer antes de empezar el tratamiento.

3. Anestesia: El miedo a las agujas es una de las causas de la fobia al dentista, pero la anestesia también puede ayudar a muchos pacientes a tranquilizarse y a no sentir tanto dolor. Incluso en intervenciones en las que no sea completamente necesario el uso de analgésicos, en el caso de pacientes con fobias se pueden utilizar.

Qué puede hacer el paciente

Lo más importante es hablar con el dentista. Cuanto más conozca el dentista a su paciente mejor. Podemos pedir que nos guíe a través del procedimiento o consultar las opciones para la anestesia, por ejemplo. También ayuda a que nos relajemos y perdamos el miedo a la persona.

Si no nos atrevemos a hablar sobre nuestros miedos con el propio dentista y el problema ya es muy grave, podemos consultarlo con un terapeuta. Hablar sobre las causas puede ayudarnos a racionalizar los miedos.

También puedes pedir a alguien que te acompañe a la consulta para tranquilizarte y tener alguien que te distraiga del dolor.

 

Si queremos consultar a algún odontólogo podemos encontrarlo en docfav.

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